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INNOVACIóN 27.09.2017 | LATINOAMéRICA | LA INTERACCIÓN DE LOS SISTEMAS COGNITIVOS CON LOS HUMANOS

Darío Debarbieri: “La información es el nuevo petróleo”
Debarbieri en plena exposición: “Bienvenidos a la era de los negocios digitales”. (Foto: Rafael Bossio)

Darío Debarbieri: “La información es el nuevo petróleo”

(Desde Cartagena de Indias, por enviados especiales) - En el Caribe colombiano, el CMO de la división Watson Customer Engagement de IBM Norteamérica entusiasmó a su público aportando anécdotas personales mezcladas con nociones de sistemas cognitivos.

Dario Debarbieri inició su carrera en la industria del mercadeo en 1990, mientras estudiaba Derecho en la Universidad de Buenos Aires. Primero pasó por los departamentos de marketing de distintas AFJP (administradoras de fondos de jubilaciones y pensiones, figuras que hoy ya no existen en la economía argentina) y finalmente, tras recibirse de abogado en 1996, terminó trasladándose a los Estados Unidos e ingresando en 1998 a IBM, para ya nunca más abandonar esa empresa. Pasó por España, por Asia y Europa del Este y por Sudáfrica, hasta que en 2013 regresó a Nueva York como director de software. Un año y medio más tarde asumió el rol de director de global de la nube, la economía de APIs y blockchain y, en febrero de este año fue nombrado en su rol actual de CMO de la división Watson Customer Engagement para IBM Norteamérica.

Su discurso, para empezar, resultó curioso no sólo porque se trataba de un abogado especializado en la tecnología más de punta, sino porque apenas arrancó se presentó como un “escalador dedicado a la informática”. “Me apasiona escalar montañas, y justamente ese es el mundo de la anécdota con que me encantaría comenzar esta charla”. Acto seguido, Debarbieri relató lo que le ocurrió con Rei, la empresa de indumentaria y calzado outdoor, especializado en montañismo, el día que lo contactaron para proponerle una entrevista de una hora con un profesional que le explicaría cuáles eran las ropas y los zapatos más adecuados para encarar sus siguientes dos montañas. “¡Y lo más sorprendente es que me decían de qué montañas se trataba, y eran exactamente las que yo tenía en mente, aunque no había publicado mis planes en ninguna red social ni en ningún lado! —describió con pasión el escalador-conferencista—. Eso es tecnología cognitiva, y es de lo que quiero hablar hoy aquí”.

Según Debarbieri, los sistemas cognitivos están logrando una interacción y una colaboración notables entre humanos y máquinas. “Porque los humanos imaginan, sueñan, tienen moral, pero las máquinas corren a cien kilómetros por hora, viajan al espacio o hacen cálculos en segundos a partir de millones de datos”.

La tecnología de IBM dedicada a los sistemas cognitivos, Watson, ya está funcionando en 45 países y en ocho idiomas, describe Debarbieri, y es utilizada por una empresa como Rei. “Con esa tecnología, cruzando datos tomados de mis publicaciones en todos los espacios posibles, pero también de mis gastos de tarjetas, de mis movimientos y de mis compras en general fue que Rei definió cuáles serían mis siguientes dos aventuras de escalador —resumió—. Bienvenidos a la era de los negocios digitales”.

El CMO explicó entonces que no todo lo que circula por la web es dato duro: “¡No todos son ceros y unos, no vayan a creer! Porque también hay videos, hay fotos, hay tomografías computadas, hay radiografías. Cuando la tecnología cognitiva, por ejemplo, ‘aprende’ en qué situaciones, dentro de una radiografía, un hueso está roto o está sano, acumula información y termina ‘sabiendo’ sobre el tema”.

Y en ese momento Debarbieri brindó el mejor ejemplo práctico de cómo funciona un sistema cognitivo: fue a la pantalla de su computadora y apretó la tecla B. La pantalla —proyectada en grande frente a la audiencia— se puso inmediatamente negra. “¿Qué suponen que ocurrirá si aprieto la tecla W?”, preguntó. Cuando muchos —los que sabían del tema— le respondieron que la pantalla volvería a encenderse, él retomó su explicación: “Exacto, porque B es por Black y W, por White. La tecnología cognitiva no siempre tiene datos ciertos, comprobados. Pero si sabe que B viene de Black y pone la pantalla en negro, sabe que hay altísimas probabilidades de que W, que seguramente venga de White, ponga la pantalla en blanco de nuevo. Entonces lo hace, en la mayoría de los casos acierta, aprende y sigue adelante”.

Tecnología que, por otra parte, la mayoría de los usuarios de internet y de teléfonos móviles ponen en juego todo el tiempo cuando ejercitan APIs, interfaces de programación de aplicaciones. “Es lo que aplica cuando uno quiere loguearse a un medio, por ejemplo, y ese medio le ofrece a uno loguearse con su usuario de Google o de Facebook —describió Debarbieri—. Las dos aplicaciones se relacionan y así como Facebook conoce desde entonces el consumo mediático de ese usuario, el medio está al tanto de los posteos en redes sociales de su lector. Todo esto fue posible gracias a tecnologías como la de Watson, que combinó aplicaciones, las puso en juego todas juntas y está logrando un éxito hasta hace poco imposible”.

El marketer cerró la charla explicando que Watson, a su juicio, es un asistente de estrategia y de marketing prácticamente incomparable, y un secuenciador inteligente que, a largo plazo, permitirá a sus clientes vender más y más rápido. “Es que, como suele decirse, la información es el nuevo petróleo”, finalizó.