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MARKETING 04.02.2019 | GLOBAL | SEGÚN ALLEN & GERRITSEN

 Ya no se trata de convencer a la gente de invertir dinero, sino tiempo
A pesar de que el 64% de los entrevistados señalaron que el tiempo es más importante que el dinero, el 58% también dijo que le gustaría tener más dinero antes que tiempo. (Fuente: Allen & Gerritsen).

Ya no se trata de convencer a la gente de invertir dinero, sino tiempo

Así lo reveló un estudio titulado “Don’t waste my time”, que explora qué significa para los anunciantes la relación cada vez más problemática que tenemos con el tiempo.

Un nuevo estudio titulado Don’t waste my time (No me hagas perder el tiempo), realizado por la agencia Allen & Gerritsen, pone en el centro de la cuestión la relación que los consumidores tienen con el tiempo, cada vez más problemática.

Con una creciente presencia de la tecnología su vida diaria, los consumidores señalaron que el tiempo parece ser más efímero que antes. De hecho, un 57% de los entrevistados explicaron que raras veces tienen tiempo para relajarse. A su vez, el 42% de los consumidores mencionó que sienten que los celulares les quitan tiempo.

De manera similar, la relación que hay entre dinero y tiempo parece paradójica. A pesar de que el 64% de los encuestados señalaron que el tiempo es más importante que el dinero, el 58% también dijo que le gustaría tener más dinero antes que tiempo. “Solíamos decir que el tiempo es dinero. Hoy en día, el tiempo podría ser más valioso, pero es complicado definirlo —comentó Brian Babineau, chief strategy y engagement officer de Allen & Gerritsen—. Los anunciantes deben preguntarse más allá de si los consumidores gastarán dinero en sus marcas. Deben preguntarse si invertirán tiempo”.

Según la investigación, que se sirvió de análisis previos de la agencia y otras fuentes, los usuarios, “obsesionados con el tiempo”, están encontrando nuevas maneras de manejar su agenda. A medida que los consumidores afilan sus capacidades para filtrar la información, sus lapsos de atención son menores: el de los millennials es de 12 segundos, pero el de los GenZ es de sólo 8. Por lo tanto, pueden darse cuenta de si algo vale la pena mucho más rápido que nunca.

“Hay una alta demanda por el tiempo —concluyó Babineau—, pero nunca es suficiente. En la medida en la que el tiempo es la nueva moneda, tenemos que pensar más críticamente cómo lo gastamos creando contenido y experiencias que usen el tiempo de nuestros consumidores”.