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Viernes 22 de marzo de 2024 | DIÁLOGO A PARTIR DE LAS EDICIONES ESPECIALES “FANTASTIC” DE BON YURT, DE ALPINA

Cristina Iregui Casas: “Le cumplí un sueño a mi yo de niña”

Como parte de la campaña por las ediciones especiales del yogur Fantastic de Bon Yurt, Cristina Iregui Casas, directora de creatividad e innovación de Alpina, dio vida a un unicornio de cuatro metros junto a su equipo con la ayuda de la IA generativa y el CGI. La marca se presentará este fin de semana en el festival Estéreo Picnic con propuestas que van de la mano con el mundo fantástico que han creado.

¿Cómo nació la idea del unicornio y qué representa para la compañía?
Ponerle un unicornio al yogur Fantastic de Bon Yurt fue un sueño que tuvimos desde la empresa al ver la emoción que genera esta criatura que es tendencia hace ya algunos años. Creímos necesario montarnos en este viaje, y nos dedicamos a imaginar este mundo para nuestras etiquetas y nuestros productos. Esto fue sólo la punta del iceberg: no sabíamos lo que se venía con las nuevas herramientas tecnológicas, por lo que empezamos a experimentar con la inteligencia artificial y CGI en otros aspectos y nos permitió tener un unicornio de 4 metros en las calles de Bogotá para jugar entre la realidad y la fantasía. Este proyecto fue movilizador dentro de la compañía porque tiene a un montón de personas detrás: gente de operaciones, desarrollo, planta, transporte… Nos unió a todos como entorno y estamos enamorados de esta criatura mítica que hemos creado.

Hace unas semanas dialogó con Marketers acerca de los retos de este año, y mencionó que “la creatividad brilla como herramienta cuando usamos el storytelling para tocar las fibras de las personas, apelamos al humor para generar empatía con ellas y nos valemos de la sorpresa, la innovación y el real time para llamar la atención”. ¿De qué manera lo están aplicando en Alpina?
El ejemplo que contaba recién es muy bonito para explicar cómo estas herramientas permiten romper con la rutina, porque tiene un poco de todo. Ubicamos un unicornio parado en dos patas en el medio de una de las avenidas principales de Bogotá, y todos sabemos que no pasó pero nos permitimos esos dos o tres minutos de humor y de sorpresa para interrumpir un rato con la monotonía y dejar de pensar en las preocupaciones. Lo mismo pasa con el yogur Fantastic, que está lleno de marshmallows y de colores, y nos damos ese permiso de ser niños un ratito. Para nosotros, hacer un mundo delicioso es también hacer un mundo lleno de sorpresas. La marca es muy antigua (yo crecí con ella), y ha logrado mantenerse vigente, entonces tiene ese mix entre el amor tradicional de la casa y la innovación. El proyecto ha sido un sueño para mí, porque pienso en mi yo de niña y le digo: “¿Te estás dando cuenta de lo que logramos?”. Cada uno del equipo le está siendo fiel a su versión infantil, porque, además, generamos que nuestros consumidores se pongan a hablar de unicornios.

Estudió diseño estratégico en Parsons. ¿Cómo lo aplica a lo creativo en Alpina?
La maestría que realicé en Parsons fue como un “traductor de sueños”: me ofreció un set de herramientas para partir de problemas y encontrar oportunidades con el fin de crear cosas que rompan con el status quo. He tenido la fortuna de compartir este tool kit con un equipo increíble.

¿Qué puede decir que aprendió por su paso en los diferentes rubros en los que se desempeñó?
El liderazgo fue la mayor enseñanza como disparador de la creatividad, al estar en diferentes ambientes y compañías. Todos apuestan a hacer las cosas de una manera diferente y ser disruptivos. Trabajé en equipos muy diversos, porque los productos también lo eran y, de este modo, uno construye una familia grande dentro del mundo de la publicidad y del marketing. Lo más lindo que tiene esta profesión es que nos reencontramos en agencias o marcas y nos empujamos entre todos, cada uno desde su lugar.

¿Cuál es el próximo destino del unicornio?
Estará presente en el Estéreo Picnic durante los próximos cuatro días, cerrando este proyecto con un broche de oro. Bon Yurt llevará la única experiencia extrema del festival: un slingshot, que ocupa 100 metros cuadrados y que necesitó de dos grúas de construcción (con todas las medidas de seguridad, claro). De la mano de la magia que representa el unicornio, la gente tendrá la posibilidad de volar al ser disparada a más de 45 metros de altura y verá todo el predio. Presentaremos nuestro helado de Bon Yurt Frozen por primera vez, de colores rosado y negro y lleno de toppings mágicos.