Digital > Perú
01.09.2016 | OTRO FENÓMENO DE LA ERA DIGITAL

La suba del ecommerce en Perú demanda una regulación

La Cámara Peruana de Comercio Electrónico (CAPECE) afirmó que la actividad creció un 144% en los últimos dos años y exige la creación de una ley que garantice una compraventa segura en las plataformas digitales.

Las transacciones por internet son un fenómeno en crecimiento a nivel mundial. Cada vez son más las personas que por comodidad, facilidad para comparar precios o algún otro motivo deciden realizar este tipo de operaciones.

En Perú, más precisamente, la actividad se ha expandido de una manera notable en los últimos dos años. Según la Cámara Peruana de Comercio Electrónico, la compraventa online ha aumentado un 144%.

Desde el organismo que nuclea a profesionales del ecommerce se está fomentando un desarrollo de políticas públicas que promuevan y a su vez controlen lo que sucede con las empresas y los usuarios en la web: “El Poder Ejecutivo y el Congreso de la República deben regular el comercio electrónico mediante una ley general que garantice una actividad online segura, y así generar confianza en el consumidor”, manifestó Helmut Cáceda Salazar, presidente de la entidad.

En el sitio oficial de la CAPECE se plantea una problemática ligada a los modelos educativos de gestión empresarial, los cuales presentan deficiencias y no consiguen que los emprendimientos llevados a cabo en Perú, sean sostenibles en internet.

Para dicho inconveniente, se plantean cuatro soluciones. En primer lugar, se debe implementar una alfabetización digital: diseñar módulos de capacitación con un alto componente TIC. Además, es importante dinamizar el mercado (crear plataformas que ayuden a reducir costos) y generar confiabilidad a través de marcos legales. Por último, es fundamental el financiamiento para satisfacer las necesidades de emprendedores tecnológicos que apuesten por la innovación.

Cáceda Salazar también mencionó que las gestiones anteriores en los ministerios de la Producción y de Comercio Exterior dieron pasos tímidos en este aspecto: “Han estado enfocados en crear programas de reconocimiento a través de premios y distorsionaron la naturaleza del emprendimiento en sí. Reforzaron la ilusión por el éxito en proyectos poco innovadores y que finalmente se quedaron en el camino”, aseguró.