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Lunes 21 de julio de 2025 | ENTREVISTA CON EL RESPONSABLE DE BUSINESS STRATEGY, MARKETING & COMMS DE GETNET

Damián Bulfon: “La Gen Z se transformó en un cliente más de nuestro cliente, también debemos hablarle a ella”

Durante el mes de julio, la fintech Getnet lanzó su nueva campaña 360° “Vas bien, estamos con vos”, que les habla a las pequeñas y grandes empresas de la Argentina. Luego de un estudio detallado de los tipos de consumidores de sus clientes, la marca se enfoca en la Gen Z porque entiende que las exigencias del nuevo consumidor cambiaron y necesitan herramientas e integrales de cobro, facturación y procesamiento.

¿Cómo maneja Getnet las promociones con un target tan sensible a ellas como el argentino?
Hoy las promos son mayoritariamente de los bancos. Todavía no tenemos un programa de promoción propio. Por eso tratamos de hacer sinergia con el banco para potenciarlo mediante nuestra transaccionalidad. Hoy estamos en esta etapa, a diferencia de cuando arrancamos que fue más masivo. Ahí sí teníamos muchísimas más promociones. Pero el problema es que eso no es sostenible en el tiempo. En la actualidad estamos en una instancia donde las promos son más ivas, tienen más análisis. Por ejemplo, a lo mejor podemos enfocarnos en darle promociones a un rubro que necesita más crecimiento en comparación con otros. Vamos poniendo un poquito más de inteligencia detrás de las promociones, en lugar de masividad. 

¿A quiénes se dirige la campaña? ¿Por qué es importante para Getnet la generación Z?
Somos una empresa que brinda servicios a comercios, PyMEs y emprendedores. Por lo tanto, nuestros clientes son los comercios, las empresas que tienen una actividad comercial. Ellos son nuestra razón de ser y tratamos de brindarles un servicio que sea acorde a sus necesidades. Por eso, intentamos ofrecerle a cada tipo de cliente el servicio o el producto que necesita para poder crecer, para evolucionar. 
Lo que vemos en los estudios es que la generación Z cada vez está más involucrada con el mundo fintech. Antes era impensado que un chico de 14 o 15 años tuviera fondos o una billetera virtual para operar. Hoy es posible. Esto se traduce en que la Gen Z se transformó en un consumidor más de nuestros clientes. En la actualidad, se volvió un requerimiento de los comercios ofrecer el medio de cobro para todos sus segmentos. En definitiva, ese segmento de clientes, de nuestros clientes, son las generaciones nuevas. Hacia ahí apuntamos: simplificar el procesamiento, el cobro, etc.
La tecnología tiene esa característica. Es inclusiva y cada vez más masiva. Yo tengo un chico de 14 años que, a partir de que le comenté que hay algunas billeteras que te dan un interés, se maneja solo, va y compra. En ese sentido, alguien tiene que tener la posibilidad de poder procesar un cobro de la billetera que él usa. Ahí es donde estamos nosotros. Por eso este segmento o perfil tiene potencial, por su crecimiento ininterrumpido y que cada vez es más temprana la inversión financiera, el desarrollo de la tecnología, la fintech

¿Están buscando incorporar herramientas de inteligencia artificial en la empresa? ¿De qué manera?
Sí, hace tiempo que venimos implementando algunas plataformas que ya funcionan con inteligencia artificial. Hoy estamos en una instancia exploratoria, donde en principio, le damos la posibilidad a los empleados de la empresa que puedan empezar a interactuar y, en paralelo, hacemos algunas pruebas con productos que ya incorporan IA (como aquellos destinados a la atención al cliente, resolución de inconvenientes, generación de ticket, de soporte, etc). Ahí estamos dando los primeros pasos.

¿Se presenta algún tipo de tensión entre inteligencia artificial y trabajo humano?
Hoy por hoy, no. Como estamos dando los primeros, necesitamos de las personas, de los recursos, de las herramientas que tenemos digitales que son... “Menos inteligentes”, por decirlo de alguna manera. Hay que ver cómo evoluciona. Quizás el día de mañana haya cosas que hoy ni nos imaginamos. Por ejemplo, cuando empecé la facultad no existía lo digital y terminé trabajando en algo que no existía cuando yo estudiaba. También es necesario adaptarse. Al ser una empresa chica, tenemos esa parte que es muy positiva de poder adaptarnos. Promulgamos mucho el cambio y el avance.

¿Cómo piensa que su formación académica influye en la toma de decisiones al momento de planear una estrategia comunicacional, especialmente cuando se trata de conectar con un público tan diverso como el de las pymes? 
Todo tiene que ver con todo. El estudio es la base, después se trata de la experiencia, la proactividad de uno, de ir y meterse e investigar. Aunque es mucho más amplia, la carrera de administración de empresas tiene algo de marketing. Y de a poco ingresé en publicidad digital, en el mundo del marketing, cuando recién empezaban las redes sociales. A partir de entonces, comencé a investigar, a desarrollar, a aprender y seguir tendencias. Es decir, creo que el estudio termina siendo un commodity que sirve para abrirte la cabeza, darte nociones generales, pero que llega un punto en el que cada uno tiene que buscar su foco.
La disciplina es muy amplia, también. Antes el marketing era la publicidad, lo creativo, después empezó a evolucionar enfocado en branding, en performance. A partir de entonces, empieza a ser datos y esos datos a ser negocio. A lo mejor hace un tiempo el creativo era el que desarrollaba la campaña era el que se dedicaba al marketing. Hoy por hoy tenés que tener una parte creativa y a la vez entender un poco de psicología, tener en consideración al cliente y ver qué es lo más interactuable o lo que más llama la atención.