El auge de la IA en la publicidad en 2030 trae consigo oportunidad y obligación
(Ad Age) - Este ensayo forma parte de la serie Future of Advertising 2030 de Ad Age, que explora cómo evolucionará el marketing, los medios y la creatividad en los próximos cinco años. La serie completa estará disponible en línea el 22 de septiembre, con un acceso exclusivo anticipado para los asistentes al evento Business of Brands los días 16 y 17 de septiembre.
Stephanie McCabe
presidenta de Knower Tech
En 2030, la publicidad tendrá mayor alcance, influencia y oportunidades. Y los anunciantes cargarán con una mayor responsabilidad de garantizar la confianza del consumidor en el propio sistema publicitario.
He aquí por qué: los agentes personales de IA se volverán algo común.
IA = aumento de audiencia
Se aproxima un mundo con más tiempo libre. Gracias a la tecnología, no nos tomará tanto completar nuestros trabajos ni las tareas cotidianas. Sólo piense en cuánto más productivo es cuando usa su herramienta favorita de IA.
Ahora imagine esta capacidad potenciada al delegar algunas de las actividades diarias a un agente. Eso significa más tiempo para participar en y crear contenidos de todo tipo.
Como resultado, los anunciantes tendrán una audiencia más grande. Y la publicidad será más prevalente.
Su audiencia incluirá agentes
Los agentes de IA que trabajen y compren en nuestro nombre deberán contarse como impresiones. Las plataformas lo exigirán, y tiene sentido.
Cuando mi agente investiga y compra artículos para mi viaje de senderismo en la naturaleza, examinará una vasta biblioteca de contenidos en línea. Gran parte de ese contenido será marketing, dado que los mensajes comerciales se expanden más allá de lo puramente comercial. Debido a que la interacción de mi agente se dirige hacia una posible compra (es decir, un verdadero beneficio de marketing), representa una impresión legítima. Y cuantos más agentes realicen más tareas, más impresiones habrá.
Todo es un anuncio
La explosión del contenido de marketing tiene dos niveles.
El primero es el contenido funcional diseñado para activar e influir en nuestros agentes. Piense en especificaciones técnicas, reseñas e información que alimenta las preferencias personales.
El segundo es el contenido destinado a conectarse con nosotros, como campañas políticas, experiencias presenciales y artículos de lujo. Se trata de apelaciones emocionales que nos invitan a formar vínculos personales con las marcas, algo que los agentes (afortunadamente) no están diseñados para hacer.
Poder para quien planifica
Los planificadores de medios serán el verdadero centro de poder de la publicidad. Están en la intersección entre la sociología y la tecnología: cómo interactúan las personas con los medios y cómo interactúan los agentes con la información, y tienen la tarea de convertir los datos en decisiones.
Con el auge del contenido generado por usuarios y agentes, el medio se convierte en el mensaje más que nunca. En concreto, cuando todo es un anuncio, los agentes (humanos y de IA) son el nuevo medio. Los planificadores supervisarán análisis avanzados, y serán ellos (no sólo los ingenieros) quienes naveguen el laberinto tecnológico.
Necesitamos crear una nueva confianza
El precio de todas estas oportunidades es la responsabilidad. Como comunidad, necesitamos crear un sistema que infunda, proteja y preserve la confianza en la publicidad. Ya no podemos esperar a que se erosione la confianza pública y escondernos detrás de un mosaico de regulaciones gubernamentales.
El auge publicitario depende de que la gente confíe en que la IA actuará y comprará en su nombre. Aquí las agencias y los mercadólogos tienen una responsabilidad. De hecho, un papel central de las agencias será diseñar los sistemas agentivos para las marcas, de modo que sean utilizados y tengan significado.

