Por qué el marketing experiencial liderará para 2030
Este ensayo es parte de la serie Future of Advertising 2030 de Ad Age, que explora cómo evolucionará el marketing, los medios y la creatividad en los próximos cinco años. La serie completa estará disponible en línea el 22 de septiembre, con acceso anticipado exclusivo los días 16 y 17 de septiembre para los asistentes a Business of Brands.
Hunter Johnson
CEO de Xpedition
El marketing experiencial ha sido, durante mucho tiempo, infravalorado, pero está a punto de tener su momento de despegar.
¿La razón? Todo lo demás se está volviendo cada vez más descolorido. La inteligencia artificial puede ser rápida, pero es una carrera hacia la mediocridad. Los planes de marketing se imitan unos a otros hasta el punto de no tener alma. Los anuncios de ventas creados por IA son archivados antes de ser abiertos. La gente empieza a desconectarse y a anhelar algo que se sienta nuevo, humano y real.
Tres cosas siguen abriéndose paso. Primero, los influencers más auténticos —que hoy en día no suelen ser los más masivamente utilizados—, que a la gente le gustan y en quienes confían. Segundo, el entretenimiento que evoca emoción, ya sea risa, nostalgia o incluso inspiración.
Y luego está la número tres, la más importante de todas: los momentos en la vida real en los que las personas no sólo pueden ver la marca, sino absorberla. La verdad es que nada funciona como la presencia.
Esto ha creado una oportunidad competitiva, pero increíblemente divertida, para los mercadólogos experienciales, desafiándolos a pensar en grande y con más audacia para ser quienes hagan que la gente hable. Esta es la carrera en la que vale la pena participar, y las agencias ágiles que han reconocido su valor durante años ya están muy adelantadas. Los grandes holdings, que durante mucho tiempo han invertido poco en lo experiencial, serán los que tengan que perseguirlas.
Para 2030, lo experiencial no será solo un complemento; será la base de los planes de marketing de todos.

