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28 oct 2025 | UN ACERCAMIENTO AL MARKETING HOTELERO

María José Muñoz Quintana: “El mundo del turismo me enamoró: cada mes es un desafío nuevo”

La gerenta de marketing de los hoteles Marriott Santiago y Courtyard Santiago Las Condes habla sobre su trayectoria profesional, el lugar del marketing en la industria hotelera, la celebración de los 25 años del Santiago Marriott, los desafíos que trae la inteligencia artificial y la lealtad que despierta la marca entre sus huéspedes.

Su formación original es en ingeniería en marketing, una carrera que ya no existe en Chile. ¿Cómo fue su recorrido profesional hasta llegar a la hotelería?
Sí, efectivamente estudié ingeniería en marketing, que en ese entonces era una carrera con un enfoque muy integral, desde el marketing tradicional hasta el trade. Hoy ya no existe: se transformó en administración de empresas o ingeniería comercial con mención en marketing. Después hice un diplomado enfocado en estrategia y marketing digital, porque entendí que todo iba avanzando hacia lo digital y no quería quedarme sólo con lo tradicional. Esa especialización me ayudó mucho a pensar de forma más estratégica y a aplicar el marketing como una herramienta real de crecimiento empresarial.

Su carrera pasó por distintas industrias antes del turismo. ¿Qué aprendió en cada una y qué le aportó para su rol actual?
Trabajé en agencias de medios y marketing, donde tuve clientes de todo tipo de industrias: alimentos, automotriz, tecnología, bancos. Esa versatilidad te obliga a adaptarte rápido, a entender públicos y mercados diferentes. Cuando llegué al turismo, fue un flechazo: me enamoré de esta industria. Es dinámica, creativa y muy humana. Cada mes es un desafío nuevo, y eso me encanta. Además, hoy no sólo veo marketing, sino también comunicación y relaciones públicas, lo que me da una mirada 360° de la marca.

El Santiago Marriott cumplió 25 años. ¿Cómo fue esa celebración desde el marketing?
Comenzamos comunicando el aniversario en nuestras fiestas de fin de año y luego desarrollamos una estrategia más amplia de difusión. Hicimos vía pública, presencia en el aeropuerto, cobertura digital programática y una fuerte gestión de prensa en medios nacionales e internacionales. Queríamos que fuera una celebración no sólo institucional, sino también emocional, que contara la historia y el legado del hotel en Santiago.

¿Qué distingue a Marriott como marca dentro de la oferta hotelera de Chile?
Nuestra principal fortaleza es la hospitalidad y la calidad del servicio. Es lo que más nos diferencia y lo que genera que muchos huéspedes vuelvan. Además, el Santiago Marriott es un edificio icónico: fue la torre más alta de la ciudad en su momento y su arquitectura color cobre, inspirada en materiales chilenos, lo hace único. Tenemos también una ubicación privilegiada, conectividad directa con la autopista, cercanía con el aeropuerto y con centros comerciales como Parque Arauco. Todo eso contribuye a una experiencia integral.

Actualmente supervisa el marketing de dos hoteles: Santiago Marriott y Courtyard Santiago Las Condes. ¿Cómo maneja esa dualidad?
Sí, soy la única mujer chilena del área de marketing que maneja dos propiedades hoteleras al mismo tiempo. Santiago Marriott es un cinco estrellas, con un perfil más corporativo y enfocado en servicio personalizado; mientras que Courtyard, de cuatro estrellas, es más moderno y autónomo, con un público joven, startups y familias los fines de semana. Cada campaña debe pensarse con estrategias y mensajes distintos para cada audiencia. Es un desafío muy lindo y exigente.

¿Cómo impactó la inteligencia artificial en el marketing hotelero?
La IA no ha afectado negativamente, sino que ha potenciado nuestro trabajo. Nos permite generar ideas, inspirar contenidos o mejorar procesos internos. En Marriott privilegiamos mantener experiencias auténticas y reales, por eso seguimos trabajando con nuestro propio material visual y sesiones fotográficas. Pero la IA es una herramienta que suma y ayuda a pensar distinto.

Marriott tiene huéspedes muy fieles. ¿Existe algo así como un “lovemark” en la hotelería?
Sí, totalmente. Pasa mucho. Pertenecemos a Marriott Bonvoy, que es un programa de lealtad global. Hay huéspedes que solo se alojan en hoteles de la marca, porque saben exactamente qué servicio van a recibir, en cualquier parte del mundo. Algunos incluso pasan más de 250 noches al año en nuestros hoteles; prácticamente viven aquí. Eso habla de una conexión emocional muy fuerte, de confianza y consistencia.

¿Qué proporción tienen los huéspedes nacionales y los extranjeros?
Depende mucho de la temporada. En época de cruceros, por ejemplo, predominan los extranjeros; mientras que a fin de año tenemos más huéspedes chilenos. Nuestro público principal sigue siendo internacional, pero también contamos con socios locales que forman parte de nuestro programa Marriott Exclusive Club y que consumen nuestros servicios, restaurantes o experiencias.

Si pudiera darle un consejo a la María José estudiante, o a los jóvenes que hoy se están formando en marketing, ¿qué les diría?
Que sean seguros, constantes y curiosos. Que aprovechen todas las plataformas de aprendizaje y se mantengan conectados a los círculos profesionales de marketing, porque ahí está el crecimiento real. Nadie lo sabe todo, y uno siempre aprende del otro. Y, sobre todo, que tengan claro hacia dónde quieren ir: cuando uno tiene propósito, el camino se hace mucho más gratificante.