Ana Karen Esteban: “Buscamos estar en esas cosas atemporales que la gente disfruta”
En el marco del nuevo posicionamiento, “Las de ayer, hoy y siempre”, Sabritas, la marca de papas fritas mexicana, lanzó una campaña protagonizada por Los Ángeles Azules y Morat, dos bandas que representan generaciones muy distintas. La directora de marketing de la marca habla sobre el spot y su resonancia con el público mexicano.
Frente a la inestabilidad socioeconómica actual, muchas marcas apelan al pasado como un refugio emocional. En el caso de Sabritas, ¿cómo lograron —junto con la agencia Isla— construir una mirada nostálgica que se sienta vigente y conecte con la conversación cultural de hoy?
La nostalgia siempre estuvo cerca de Sabritas, pero esta vez quisimos mirarla desde otro lugar. No desde la melancolía, sino desde el disfrute. Junto a Isla construimos una historia que recupera el espíritu clásico de la marca con una energía completamente actual. Así nació “Las de ayer, hoy y siempre”, una campaña que combina la esencia de siempre con el ritmo del hoy.
El spot muestra la unión de dos bandas icónicas que representan diferentes generaciones: Los Ángeles Azules, evocando los noventa —esa época dorada de giras, jingles y empaques icónicos—, y Morat, que los conecta con el presente. Es una historia que celebra la música como punto de encuentro entre generaciones y que juega con la memoria colectiva, pero contada desde un lenguaje emocional, visual y completamente actual.
¿De qué manera la campaña busca unir a diferentes generaciones a través de un mensaje común y que resuene, en el caso de la campaña “Las de ayer, hoy y siempre”, en ambas generaciones? ¿Qué decisiones creativas fueron clave para lograr que ese mensaje resuene tanto en quienes crecieron con Sabritas como en las nuevas audiencias?
El punto de partida fue simple: disfrutar es algo que nunca cambia. Queríamos mostrar cómo Sabritas logra unir generaciones desde lo cotidiano, estando presente en los momentos que compartimos y disfrutamos juntos. Por eso, unimos a Los Ángeles Azules y Morat, dos bandas con estilos distintos, pero con la misma energía.
El mashup de “Cómo te voy a olvidar” y “Cómo te atreves” se convirtió en el corazón de la historia. No sólo unifica dos himnos, sino que traduce en música lo que la marca quiere decir: hay cosas que siempre nos hacen disfrutar. El tono alegre, el humor y la complicidad entre las bandas hicieron que el mensaje se sintiera auténtico y cercano.
Sabritas ha adoptado una identidad de marca muy similar a Lay’s, otra de las marcas que forma parte de PepsiCo, ¿cómo logran desde Sabritas ese valor diferenciador para destacar como producto?
Tanto Lay’s como Sabritas forman parte del portafolio de PepsiCo, una compañía que tiene como misión crear sonrisas en cada sorbo y en cada bocado de sus productos. Ambas marcas comparten ese propósito y lo reflejan a través de experiencias que conectan genuinamente con sus consumidores.
En el caso de Sabritas, esa conexión se vive con una identidad profundamente mexicana: se nota en su tono, su humor y su cercanía, pero también en los jingles, frases y personajes icónicos que se han vuelto parte de nuestra cultura popular. Más que una botana, Sabritas es una marca que evoluciona con las personas, que habla el mismo lenguaje que su público y que sigue transmitiendo esa alegría y optimismo que la hacen única dentro del portafolio de PepsiCo.
¿Cuáles son los valores que comparten Los Ángeles Azules, Morat y Sabritas más allá de mostrar una brecha generacional que comienza a cerrarse?
Los tres comparten algo esencial: la alegría y la autenticidad. Todos tienen una conexión genuina con el público y hablan desde la emoción y la cercanía. Por eso la historia funciona, porque refleja algo real. La música, el humor y el sabor se combinan en una misma idea, que es el disfrutar, y eso es lo que la marca busca transmitir.
Como marca con una amplia trayectoria en el país, ¿de qué conversaciones piensa que debe formar parte y de cuáles no?
Sabritas siempre ha estado donde hay alegría, donde la gente se junta a compartir y a disfrutar.
No buscamos ser parte de todas las conversaciones, sino de aquellas que unen. Nos interesa seguir conectando con lo que emociona a las personas, lograr experiencias que trasciendan generaciones y mantener viva esa esencia optimista y cercana que nos define desde siempre.

