Simone Montenegro: “La familia, la amistad y la gratitud son valores que atraviesan fronteras”
La gerenta de marketing internacional de Forno de Minas y Gabriela Comis, social media strategist de Bullet, la agencia que llevó a cabo la acción, hablan sobre la campaña “Friendsgiving”. En ella, la marca buscó incorporar a la festividad estadounidense —Thanksgiving o Día de Acción de Gracias— una comida tradicional de Brasil: el pão de queijo.
¿Por qué elegir un mercado como Estados Unidos para insertar los pão de queijo? ¿Cuál piensa que es la relevancia cultural para este tipo de audiencia?
Forno de Minas ha formado parte del mercado de Estados Unidos desde 2012, ofreciendo el verdadero pão de queijo brasileño. EE.UU. fue el primer paso de la marca para llevar al mundo el pão de queijo, precisamente, por el gran tamaño de la comunidad brasileña que vive en el país —alrededor de dos millones de personas, la población más grande de brasileños fuera de Brasil—. Enfocarnos en esta audiencia, que añora el “sabor a casa”, tenía mucho sentido para nosotros.
Ahora, estamos entusiasmados por hacer crecer aún más a la marca al introducir el pão de queijo original a los consumidores estadounidenses también.
¿Cómo se vincula el Día de Acción de Gracias con la cultura brasileña?
Simone Montenegro: El Día de Acción de Gracias no es una festividad en Brasil, pero para los brasileños que viven en Estados Unidos es una gran oportunidad para conectarse y pasar tiempo de calidad con la familia y los amigos alrededor de una mesa abundante de comida deliciosa. La familia, la amistad y la gratitud son valores que atraviesan fronteras. Y el pão de queijo definitivamente puede ser parte de este momento en comunidad, añadiendo un pequeño “sabor a casa” a la celebración.
Gabriela Comis: Más allá del Día de Acción de Gracias, también existe el Friendsgiving, una celebración en la que amigos de diferentes países se reúnen para compartir tradiciones, crear sus propios rituales y aportar cada uno una pequeña porción de su cultura. Ahí es donde el pão de queijo entra naturalmente en la conversación. Al estar presentes en estos momentos, apoyamos a las familias elegidas, ofrecemos soluciones de anfitrionía prácticas y culturalmente ricas. Así, posicionamos a la marca en el corazón de una celebración en evolución, donde la comida se convierte en un conector, un consuelo y una historia significativa para compartir.
¿Cómo logran desde Forno de Minas mantener auténtico un producto que busca insertarse en un nuevo mercado? ¿Cómo logra mantener su personalidad?
Garantizamos la autenticidad manteniéndonos fieles a nuestra receta original. Forno de Minas fue la primera empresa en producir pão de queijo congelado a gran escala lo que nos ha dado una profunda experiencia en este producto. Además, prestamos mucha atención a la calidad de los ingredientes en todos los mercados donde se vende el producto.
Para garantizar la consistencia en el sabor y la calidad, incluso producimos nuestros propios quesos —tenemos nuestra propia lechería— para que los consumidores puedan disfrutar de la misma experiencia con Forno de Minas en cualquier parte del mundo.
¿Qué insights motivaron esta campaña?
SM: Queríamos estar cerca de nuestros consumidores y compartir momentos especiales con ellos. El Día de Acción de Gracias nos pareció la oportunidad perfecta para demostrar que el pão de queijo de Forno de Minas puede formar parte de las celebraciones, tal como sucede en Brasil, ya sea en ocasiones especiales o en la vida cotidiana.
La idea era simple: las cosas buenas están hechas para compartirse con las personas que amamos. Por eso animamos a los brasileños a presentar el verdadero pão de queijo a sus amigos estadounidenses. La respuesta fue increíble, cuando intentaban decir “pão de queijo” por primera vez.
GC: Nos inspiramos en un comportamiento que ha ganado cada vez más fuerza y que es social first, al igual que el producto.
La expansión del producto, ¿es parte de una nueva estrategia de comunicación? ¿Qué buscan desde Forno de Minas con acciones como estas?
Nuestro objetivo no es sólo llegar a la audiencia brasileña que vive en el extranjero, sino también llevar Forno de Minas al mundo. Este tipo de iniciativas nos ayudan a conectar con las personas a través de experiencias compartidas. Además, nos permiten mostrarle al público que el pão de queijo de Forno de Minas es una opción deliciosa tanto para la cotidianidad como para las ocasiones especiales.

