Marcela Morales: “Las marcas pueden influir no sólo en el consumo sino en la forma en que viven las personas”
La serie de entrevistas a los Destacados 2025 continúa con la senior brand & digital manager en Whirlpool Corporation, quien llevó a la marca a ganar un León de bronce en Cannes 2025. Antes, pasó por marcas de consumo masivo como Pepsico, Mondelez y The Hershey Company.
¿Recuerda en qué momento de su vida identificó al marketing como una herramienta del mercado? ¿Cuándo y por qué decidió que esa iba a ser su ocupación?
Cuando era estudiante de mercadotecnia me llamaba la atención la forma en que una marca podía influir no sólo en el consumo de las personas si no también en su manera de vivir (lo que hoy en marketing interpretamos como cultura). Como coordinadora de marketing, en mis primeros años en consumo masivo, descubrí el inmenso poder —y la gran responsabilidad— que representa contar con una plataforma de comunicación tan influyente como lo es una marca.
Con una marca tienes la capacidad de inspirar, motivar, impulsar cambios, mejorar realidades y transformar historias. Incorporar un propósito claro en cada proyecto no sólo me ha permitido disfrutar más de lo que hago, sino también generar un impacto positivo en mi equipo, en la marca, en nuestros aliados, en el negocio, en el planeta y en las comunidades que alcanzamos.
¿Cuáles considera que fueron sus grandes logros profesionales de 2025?
El 2025 fue un año con muchísimas satisfacciones, pero también con muchos retos. Demostramos cómo la creatividad con propósito, la coherencia estratégica y la continuidad pueden transformar una marca y generar resultados de negocio.
Fue un año con varios reconocimientos dentro de la industria que se comparten entre el equipo Whirlpool y nuestros aliados estratégicos, entre ellos VML y los medios con los que colaboramos. Cuando la colaboración entre marca-agencia-medio se convierte en una alianza estratégica que comparte propósito, surgen historias increíbles como la de “Misión agua” y “Dancing washers”, campañas premiadas durante el 2025. No se trata sólo de entender a una audiencia para transmitir el mensaje, sino de escuchar y hacerla partícipe de la solución.
Nuestra visión fue validada por los escenarios más exigentes de la industria:
• Effie México, donde recibimos el Gran Effie por primera vez en nuestra historia.
• En Gerety Awards fuimos protagonistas de la campaña más premiada a nivel global.
• Ad Net Zero Awards (Londres), como primera marca latinoamericana en obtener este reconocimiento a la sostenibilidad, junto con Thanks to You.
• Cannes Lions, donde nos llevamos un León de Bronce que reafirma nuestra excelencia creativa.
• Además, tuvimos reconocimientos adicionales en Effie Latam, El Ojo de Iberoamérica, Círculo de Oro y TikTok Awards.
Más que un cierre, este año fue el punto de partida hacia un estándar más alto. El marketing actual exige abordar cada reto desde un sentido profundamente humano, innovando siempre de la mano de la tecnología y la cultura.
Finalmente, mi mayor orgullo sigue siendo el factor humano: ver a mi equipo crecer. Desarrollar su talento para que se conviertan en los líderes del cambio, en donde sea que decidan serlo.
Después de un año en que el marketing —como prácticamente todas las disciplinas— vivió una revolución por la incorporación ya establecida de la IA, ¿cuál supone que va a ser el gran cambio de la industria en 2026?
Creo que las tendencias que definirán el valor de marca en el futuro se centran en cómo logramos conectar genuinamente con las personas. Por un lado, la tecnología y la inteligencia artificial nos permiten personalizar las experiencias cada vez más y responder en tiempo real a las expectativas de la gente. Pero, al mismo tiempo, existe un llamado muy fuerte a que las marcas demuestren un propósito auténtico con acciones tangibles, no sólo con discursos.
Es cada vez más crucial crear comunidades activas alrededor de nuestras marcas, diseñar experiencias que fusionan lo digital con lo físico, apelando a los sentidos y a la emoción, y tener la agilidad para adaptarnos a un entorno en constante cambio. Cuando se usa con propósito, la tecnología no sólo mejora la productividad, sino que puede generar disrupción, diferenciación y conexiones más significativas con quienes más importan —nuestros consumidores—.
En resumen, las marcas que logren combinar la innovación tecnológica con la empatía y un propósito claro serán las que construyan un valor más sólido y sostenible en los próximos años.


