Marta García: “La IA debe estar al servicio de las ideas, sin que sustituya a la creatividad ni a la empatía”
La serie de entrevistas a los Destacados 2025 continúa con la vicepresidenta de marketing de Heineken México, que lideró la campaña Tecate Golfo, premiada en Cannes Lions con oro, plata y bronce en diferentes categorías. Ya lleva diez años en la empresa y dos en su puesto actual.
¿Recuerda en qué momento de su vida identificó al marketing como una herramienta del mercado? ¿Cuándo y por qué decidió que esa iba a ser su ocupación?
Me di cuenta que quería dedicarme al marketing cuando entendí que las marcas tienen la capacidad de influir en cómo las personas viven, sienten y se relacionan con su entorno. No se trata sólo de vender, sino de construir significado, generar conexiones y acompañar a las personas a lo largo del tiempo.
Estudiar ciencias económicas y empresariales en la Universidad Pontificia Comillas me dio una base sólida para entender cómo funcionan los mercados y los negocios. Sin embargo, pronto descubrí que lo que más me motivaba estaba en el punto donde la estrategia se cruza con la creatividad y con el entendimiento profundo de las personas.
Desde entonces confirmé que el marketing es mucho más que comunicación: es una herramienta de negocio con un enorme poder transformador, capaz de influir en hábitos, decisiones y cultura. Esa posibilidad de generar impacto real y construir marcas relevantes es lo que me hizo elegir este camino y seguir apostando por él.
¿Cuáles considera que fueron sus grandes logros profesionales de 2025?
El año pasado fue un año clave para Heineken México porque consolidamos una visión clara: la creatividad como un motor estratégico del negocio. Logramos demostrar que, combinada con data, entendimiento cultural y equipos sólidos, la creatividad puede generar conversación, relevancia y resultados tangibles.
Uno de los hitos más importantes fue el reconocimiento de Heineken México como Anunciante del Año en El Ojo de Iberoamérica 2025, uno de los festivales de creatividad más relevantes a nivel global. Este reconocimiento responde a una consistencia creativa y estratégica sostenida, y valida el trabajo de nuestros equipos y socios creativos para construir marcas con propósito y visión de largo plazo.
A nivel internacional, Cannes Lions fue un momento especialmente significativo. Tecate Golfo de México se convirtió en la campaña mexicana más premiada de la edición, con oro, plata y bronce en distintas categorías. Más allá de los premios, fue una oportunidad para poner la creatividad hecha desde México en el centro de la conversación global y demostrar que desde aquí se pueden crear ideas culturalmente relevantes, valientes y con impacto real.
A esto se suman los reconocimientos obtenidos por The Hidden Message de Heineken y All In for Macario de Tecate, que confirman la solidez creativa de nuestro portafolio y reflejan una visión consistente de marca y negocio.
Otro logro importante fue la capacidad de innovar desde lo cultural. El lanzamiento de Indio Agave, por ejemplo, respondió a un consumidor que exige novedad en una categoría altamente competida y conectó con símbolos profundamente arraigados en la cultura mexicana. Más allá del producto, fue una forma de ofrecer experiencias más significativas a través de las marcas.
Para mí, el mayor logro de 2025 no se resume sólo en premios o lanzamientos, sino en haber fortalecido una base sólida: equipos empoderados, relaciones colaborativas con agencias, una cultura que impulsa la creatividad y espacios donde el talento, incluido el talento femenino, puede crecer y liderar. Esa combinación es la que nos permite competir a nivel global sin perder nuestra relevancia local.
Después de un año en que el marketing —como prácticamente todas las disciplinas— vivió una revolución por la incorporación ya establecida de la IA, ¿cuál supone que va a ser el gran cambio de la industria en 2026?
La innovación es el puente que nos mantiene relevantes. Para conectar con las nuevas generaciones, primero tenemos que entender sus códigos culturales, causas y la manera en que construyen comunidad. En la compañía hemos apostado por nuevas experiencias, formatos y plataformas que responden a esa evolución: desde el desarrollo de productos que celebran identidades locales y abordan temas sociales, hasta iniciativas que combinan tecnología y creatividad para generar conexiones más profundas.
En ese contexto, el uso inteligente y responsable de la tecnología, especialmente de la inteligencia artificial, ha sido clave. Hoy la IA ya forma parte de nuestro día a día: nos ayuda a conocer mejor a los consumidores, anticipar tendencias y comunicarnos con mayor relevancia. Pero el verdadero cambio no está en la tecnología en sí, sino en cómo la utilizamos. La IA debe estar al servicio de las ideas, sin sustituir la creatividad ni la empatía que hacen auténticas a las marcas, y siempre integrada de forma ética y responsable, con la conciencia de que detrás de cada dato hay una persona.
Después de su adopción masiva, creo que el gran cambio que veremos en 2026 será pasar de usar la tecnología como una herramienta, a entenderla como un habilitador real de valor humano y de negocio. La industria va a madurar hacia un marketing más preciso, pero también más consciente y con mayor relevancia.
El diferencial ya no estará en quién usa IA, sino en quién logra integrarla con criterio, combinando automatización con propósito, hiperpersonalización con confianza, y eficiencia con impacto cultural. Para mí, el reto más interesante será construir estrategias donde la tecnología acelere decisiones, pero donde el liderazgo, la intuición y la sensibilidad cultural sigan siendo irremplazables. Ahí es donde el marketing seguirá marcando la diferencia.


