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Miércoles 21 de enero de 2026 | EL CONSUMIDOR LATINOAMERICANO EN 2026

Cómo cambiarán los hábitos de consumo en los usuarios de cara al 2026

El nuevo estudio de Miq analiza a los consumidores de México, Colombia y Brasil. El primero se presenta como un mercado híbrido —en el que, por un lado, hay planificación y, por el otro, compras impulsivas. El segundo se trata del mercado más frágil en la medida en que los consumidores son más tendientes a abandonar el journey ante alguna sospecha. Y, por último, Brasil es el más avanzado en pagos y compras digitales, con el auge de aplicaciones como Pix en la cabecera.

El nuevo estudio de Miq —la empresa de soluciones de publicidad programática—, El consumidor lationamericano en 2026, analiza las formas en que las personas consumen en México, Colombia y Brasil y cómo han evolucionado sus hábitos de consumos después de la pandemia. Es decir, el precio ya no es lo único que guía al consumidor en su decisión de convertir, sino que las marcas se enfrentan a un cliente “más exigente, más emocional, más precavido con su uso del dinero y mucho más estratégico en la manera de cómo invierte su tiempo”. Por ejemplo, el 72% de los latinoamericanos declaró que, antes de comprar, compara los precios en al menos dos plataformas y el 58% ha modificado sus prioridades debido a la volatilidad económica. 

Según cada país, los perfiles se consolidan de la siguiente manera: México, un mercado híbrido (el 73% son consumidores estratégicos que planifican sus compras y buscan reseñas antes de convertir; y el 67% son impulsivos, generalmente guiados por recompensas como promociones o recomendaciones sociales); Colombia es el mercado más frágil, con consumidores social first, emocionales y cautelosos (el 55% desconfía de las plataformas desconocidas); por último, Brasil es el ecosistema digital más avanzado (con un 92% de sus consumidores hiperdigitalizados que realizan sus compras por Pix). 

Las redes sociales cumplen un objetivo diferente en los consumidores. El informe destaca que Tik Tok influye en decisiones de compra en el 40% de los usuarios, mientras que Youtube tiene una penetración del 95% en los tres países y se lo utiliza para reseñas largas y entretenimiento profundo. Esto convierte al consumidor latinoaméricano en uno híbrido, que no es lineal ni predecible. De hecho, el 65% de los consumidores “confía más en reseñas y recomendaciones de creadores que en la publicidad directa de las marcas”. En otras palabras, el journey de compra, para los usuarios, empieza —casi siempre— en las redes sociales. 

En cuanto a tendencias del año pasado, las compras phygital (una combinación de experiencias físicas y digitales), este año, empezará a ser la norma. Otro ejemplo de ello es el “costo de tiempo” que se ha vuelto tan importante como el precio. Las aplicaciones de pago y billeteras virtuales registran un crecimiento sostenido, por ello, las marcas deben encargarse —cada vez más—de checkouts simplificados y de equilibrar la carga cognitiva para los usuarios. 

Por último, el streaming se consolida como una actividad sustancial en el entretenimiento de los consumidores. De hecho, el 80% de los latinoamericanos consumen este contenido. Esto, según el estudio, representa una oportunidad para las marcas de conectar con sus clientes. Aprender las particularidades de cada plataforma y para qué la utilizan sus consumidores es fundamental: el snackable content (video corto), como el nuevo “centro comercial digital”; el consumo multipantalla, una arena en la que las marcas no compiten entre ellas, sino con la mezcla simultánea de pantallas; la televisión conectada, el nuevo living room digital que tiene un rol en la rutina familiar; el gaming como un espacio de transacciones diferentes (skins, monedas digitales, etc.); y, finalmente, el podcast, el momento íntimo en el que los usuarios depositan su confianza. En 2026, el entretenimiento se consolida como un ecosistema donde las marcas pueden dialogar directamente con sus consumidores y donde ellos, a su vez, puedan tener una participación activa del diálogo. Según Miq, “en Latam, las marcas no compiten por clics: compiten por el tiempo emocional y los intereses de las personas”.

Estudio completo debajo.

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