Retail en México: aporta 10% del PIB del país y acelera su transformación digital
El sector se encuentra en constante transformación. El comercio minorista ya no es capaz de circunscribirse a tiendas físicas —no, al menos, si pretende sobrevivir—, debe apostar también al comercio digital. Así lo hacen las empresas en México.
El sector retail (comercio minorista) se encuentra en un proceso de transformación digital, debido a las grandes presiones competitivas a las que se enfrenta. En particular aporta un total del 10% del PIB del país. En total, el sector mayorista más el minorista aportan una suma que roza los 18,7% dentro del sector terciario, que supera el 60% de participación en la economía; siendo la manufactura la actividad más alta individualmente, con un resultado mayor de 20%. En definitiva, el PIB del retail —que incluye tiendas, autoservicios y departamentales— significó un valor de 343.000 millones de pesos para la segunda mitad del año 2024. Durante todo 2025, el sector mostró señales de crecimiento.
En este contexto, la actividad ha tenido que transformarse y seguirle el paso a la tecnología. Según Retailers, “el social commerce en México crece a doble dígito y todo apunta a que superará los diez mil millones de dólares hacia 2030”. Esto quiere decir que los consumidores ya han adoptado otras y variadas herramientas para comprar. Un claro ejemplo de los resultados inmediatos de la digitalización es el de Walmart México: la multinacional cambió de director ejecutivo en febrero de 2026 y ya reportó un crecimiento del 24% en comercio electrónico. La estrategia principal adoptada por John Furner (CEO de Walmart) fue el cambio de cotización a Nasdaq para enfatizar sus inversiones en tecnología, incluidas automatización e inteligencia artificial. Al respecto, el director aclaró que “nuestros resultados financieros muestran que no sólo estamos adoptando este cambio, lo estamos liderando”.
El hecho de que una de las marcas de retail más importantes del mercado hable activamente de una transformación demuestra un estado de cosas. Las empresas mexicanas han empezado a modernizar sus plataformas a través de soluciones logísticas, puntos de ventas y planificación de recursos empresariales. “La digitalización dejó de ser un proyecto aislado para convertirse en un habilitador estratégico”, señala Ramiro Márquez, vicepresidente adjunto y country manager en Globallogic.
En cuanto a las redes sociales, lo que antes operaba como una simple vidriera para los minoristas ahora es el punto estratégico para convertir. Se trata de una integración omnicanal, que permite unificar inventarios, precios y catálogos entre tiendas físicas, ecommerce y aplicaciones móviles, ofreciendo una experiencia más consistente al consumidor. De hecho, en el país uno de los sectores que se suma a esta transformación es el farmacéutico, según Retailers. Se estima que el mercado crecerá alrededor del 25% para 2030 y que nueve de cada diez consumidores que interactúa con el anuncio en línea realiza una compra. En palabras de Francisco Larraín, CTO de Topsort, “la tecnología por fin se está poniendo al servicio de la gente. En 2026 veremos ecosistemas mucho más claros, más honestos y más útiles [...] El retail media no sólo impulsa ventas, también ayuda a que los consumidores tomen mejores decisiones”.
Con esta innovación, los consumidores también se han vuelto más exigentes en cuanto a las promesas. Cuando un estímulo visual se convierte en una posible compra, la verdadera estrategia ya no es únicamente en el marketing, sino que empiezan a ponderarse experiencias logísticas, navegabilidad e interfaces intuitivas. En otras palabras, las marcas ya no compiten exclusivamente por visibilidad, sino también por capacidad de respuesta.




