Julián Lapido: “Me preocupa que todavía no se debatan los límites éticos y morales de la IA”
Este mes, Car One presentó el nuevo modelo de la marca, la Ram Dakota. Julián Lapido conversó con Marketers by Adlatina sobre el punto de vista de la marca y cómo incide en las decisiones de compra este tipo de iniciativas. Además dio su opinión sobre la inteligencia artificial, la industria automotriz y la llegada de los autos eléctricos al país.
¿Qué sienten qué valoran los consumidores de Car One? ¿Cómo impacta en la decisión de compra la posibilidad de experimentar el nuevo modelo antes de adquirirlo?
Soy tercera generación en la industria automotriz. Es decir, fui recepcionista, vendedor, jefe de ventas, supervisor, lideré proyectos digitales y hoy estoy en marketing y comunicación. Por eso, hablo desde dentro, no desde un Power Point.
Durante años el modelo tradicional del concesionario funcionó, pero muchas veces generaba fricción. El cliente sentía que tenía que “negociar contra algo”. A partir de ese insight, entendimos que esa experiencia podía evolucionar.
Hoy el cliente valora tres cosas: confianza, variedad real y la posibilidad de decidir sin presión. Por eso decidimos consolidarnos como el all inclusive de la movilidad. Quiero decir, no se trata sólo de vender un auto, sino resolver todo lo que implica moverse —marcas, financiación, seguros, postventa y experiencia física real en un mismo lugar—.
Así inauguramos nuestro Predio Tortuguitas, donde el cliente puede probar, comparar y decidir sin que prioricemos ningún vehículo. Incluso contamos con pistas on y off road preparadas para vivir esa experiencia. Estamos convencidos de que cuando la experiencia es real, la decisión es más segura. Siempre digo que devolvimos la decisión al lugar de donde nunca debió haberse ido, al cliente. Y cuando hay claridad y transparencia, la confianza aparece sola. En síntesis, nos enfocamos en resolver todo lo que respecta a movilidad, no en vender autos.
Con el auge de los autos eléctricos y la llegada de marcas extranjeras que traen este tipo de innovaciones tecnológicas al país, ¿cuál cree que es el diferencial de los vehículos de combustión? ¿Cómo lo comunica la marca?
No creemos en una guerra entre tecnologías. Por el contrario, creemos que cada cliente tiene una decisión y la respetamos.
La electrificación es una tendencia global, pero en Argentina todavía la infraestructura, la red de carga y la autonomía son factores determinantes. En este contexto, el vehículo de combustión mantiene una ventaja práctica y previsible para muchos usuarios. Nuestro rol no es imponer una tendencia, sino ampliar opciones y explicar con transparencia los atributos de cada una. Si el cliente elige un auto eléctrico, que lo haga porque entiende su infraestructura y su uso. Si elige un naftero, que sea porque es la mejor opción para su realidad.
De hecho, sólo teniendo en cuenta el año pasado pasamos de cinco marcas de 0km a doce, y este año seguiremos sumando novedades. Cuantas más alternativas existan, más importante es contar con un espacio neutral donde compararlas.
Como alguien que creció dentro del negocio, estoy convencido de que cuestionar el modelo no es atacarlo, sino evolucionarlo.
En el evento participó Sebastián Varela del Río con una propuesta gastronómica centrada en lo argentino. ¿Cómo piensa que refuerza el lanzamiento de la nueva pickup esta activación?
Con Seba hay amistad y confianza, y eso hace que todo sea genuino. Cuando pensamos en el lanzamiento de la Ram Dakota no queríamos una acción “linda para la foto”. Queríamos hacer lo que hacemos todos los días: que la gente la pruebe.
En el Predio Tortuguitas recibimos clientes que viven la experiencia física real del producto. Es decir, pueden subirse, manejar, sentir la camioneta en pista off road; algo habitual para nosotros, pero que no lo es para todos.
Seba comparte su vida cotidiana y su pasión por el asado con amigos. Entonces lo natural fue integrar la pickup a ese contexto real. No forzar un mensaje, sino mostrar el producto en uso. Por ello pensamos que, cuando la experiencia del evento es coherente con el producto, el mensaje se vuelve más potente que cualquier pauta. Contar a Car One como es ya es en sí mismo un diferencial enorme.
Alrededor del mundo, varias marcas de automóviles empiezan a experimentar con publicidades y campañas hechas 100% con inteligencia artificial. ¿Cree que es un acierto? ¿Por qué?
La inteligencia artificial ya está entre nosotros. De hecho, seguramente la use para revisar esta respuesta (risas). Lo que genera ruido no es la herramienta, sino la velocidad. Es la primera vez en la historia que la evolución tecnológica es exponencialmente más rápida que nuestra capacidad de comprenderla. Naturalmente, el cerebro humano no está preparado para procesar lo exponencial.
Por un lado, me entusiasma que democratice el acceso y rompa barreras de conocimiento. Por el otro, me preocupa que todavía no estemos debatiendo en profundidad sus límites éticos y morales. Muchas personas asumen que lo que responde una IA es objetivamente verdadero, y ahí veo un error.
La IA puede optimizar procesos, acelerar producción e incluso generar piezas completas. En Car One ya la utilizamos para potenciar nuestro trabajo. Sin embargo, no reemplaza lo que hay detrás: la creatividad, el criterio y la intención humana de comunicar. Es una herramienta que moldea, da forma. El sentido sigue siendo humano.


