Los consumidores esperan que la tecnología no esté sólo al servicio de la automatización, según Kantar Insights
La investigación “Look to the Future 2026” encuestó a más de dos mil participantes en ocho países de Latinoamérica. El principal hallazgo fue que el 82% considera que la tecnología debería estar puesta al servicio de mejorar la calidad de vida de las personas y no sólo de la automatización de tareas.
El estudio Look to the Future 2026, de Kantar Insights, revela que siete de cada diez latinoamericanos perciben el contexto actual como inestable o cambiante, atravesado por tensiones económicas, políticas y sociales. Lejos de inmovilizarse, el informe revela que los consumidores de la región reformulan sus hábitos y prioridades, apelando a la creatividad y a una mayor capacidad de adaptación para enfrentar la incertidumbre.
La investigación, realizada en ocho países a partir de 2.850 encuestas, identifica a la desinformación como una de las principales preocupaciones en el corto plazo, junto con la fragilidad económica y la inseguridad. En este escenario, la confianza se vuelve un activo clave, según el estudio. “Lo que más preocupa hoy en la región no es sólo la inestabilidad económica, sino la desinformación. Las marcas que construyan sobre la verdad, la transparencia y el entendimiento genuino de las personas tendrán una ventaja en medio del ruido”, afirmó Sthefany Salomón, qualitative senior account executive de Kantar Insights.
Entre las macrofuerzas que marcarán el consumo hacia 2026, salud y bienestar (87%) ocupa el primer lugar en la escala de prioridades. La demanda apunta a propuestas que contribuyan al equilibrio físico y emocional, con soluciones preventivas, simples y accesibles. En paralelo, el empoderamiento (82%) gana terreno: los consumidores buscan mayor autonomía, acceso al conocimiento y herramientas que potencien su desarrollo personal y económico.
El informe también describe la consolidación del súper consumidor (78%), un perfil más exigente que evalúa a las marcas por la efectividad real de sus beneficios y no por atributos accesorios. A la vez, crece la relevancia de las experiencias (72%), especialmente aquellas que recuperan lo tangible frente a la saturación digital. La tendencia de “experiencias que se tocan” refleja el deseo de participar activamente y no limitarse al rol de espectador.
Cinco resultados del estudio
• Siete de cada diez latinoamericanos perciben el entorno como inestable o cambiante.
• La categoría salud y bienestar (87%) lidera las prioridades de consumo en la región.
• Le sigue el empoderamiento con el 82% de los encuestados que afirma que es un motor de decisión y desarrollo personal.
• La tendencia del “súper consumidor” (78%) exige propuestas con valor comprobable y relevancia real.
• El 82% espera que la tecnología mejore la calidad de vida, más allá de automatizar tareas.
En materia tecnológica, el 82% considera que la innovación debería mejorar la calidad de vida más allá de la simple automatización de tareas. Sin embargo, emergen alertas sobre privacidad, sobreexposición y el impacto social de la inteligencia artificial. Según el estudio, para las empresas, el desafío será combinar avances tecnológicos con criterios éticos y humanos, en un entorno donde comprender las transformaciones culturales resulta decisivo para construir vínculos sólidos con los consumidores del futuro.


