Las mujeres tardan cuatro años más que los hombres en recibir un diagnóstico
El gaslighting —la minimización o desestimación del juicio, percepción o, en este caso, síntomas en las mujeres— sucede también en el ámbito médico. Se estima que las mujeres llegan a vivir alrededor de nueve años enfermas por falta de diagnósticos adecuados.
En el contexto del Día Internacional de la Mujer, la compañía Organon puso sobre la mesa una problemática persistente en los sistemas de salud: la diferencia en tiempos y calidad de diagnóstico entre hombres y mujeres. A nivel mundial, ellas pueden tardar hasta cuatro años más que los hombres en obtener un diagnóstico adecuado para diversas enfermedades, una demora que se traduce en tratamientos iniciados tarde y en un deterioro previsible de su bienestar.
Aunque la esperanza de vida femenina es mayor, esto no necesariamente implica mejores condiciones de salud. Se estima que las mujeres pasan un 25% más de su tiempo con alguna limitación funcional, lo que equivale a vivir alrededor de nueve años enfermas. Parte de esta realidad se explica por la tendencia a minimizar o desestimar sus síntomas, que con frecuencia son atribuidos a factores emocionales, hormonales o exclusivamente reproductivos, retrasando así la atención oportuna.
La falta de investigación centrada en la fisiología femenina ha contribuido a reproducir sesgos clínicos que impactan directamente en la calidad de la atención. Esta situación no sólo afecta la detección de enfermedades, sino también decisiones fundamentales del proyecto de vida. Según datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas, una de cada cuatro personas vincula las dificultades para tener hijos con problemas de salud general, infertilidad y obstáculos para acceder a tratamientos, lo que refleja cómo los diagnósticos tardíos y la información insuficiente pueden influir incluso en la maternidad deseada.
Además, cuando existe otro padecimiento prioritario, la anticoncepción y la planificación familiar suelen relegarse y no se asumen como parte integral de la salud. Este fenómeno es particularmente relevante en Latinoamérica, donde la tasa de embarazos no planeados es de 69 por cada 1.000. A ello se suma que el 95% de las afecciones que afectan a las mujeres no están relacionadas con la reproducción, sino con enfermedades como migraña, trastornos autoinmunes, problemas musculoesqueléticos, cardiovasculares y de salud mental.
Cinco resultados clave del estudio
• Las mujeres pueden tardar hasta cuatro años más que los hombres en recibir un diagnóstico correcto.
• Pasan un 25% más de su vida con alguna limitación funcional, lo que equivale a aproximadamente nueve años enfermas.
• El 95% de las afecciones de salud en mujeres no está relacionado con temas reproductivos.
• En Latinoamérica, el 12% de mujeres padece migraña y el 65% no recibe diagnóstico y tratamiento adecuados.
• El 80% de las personas con enfermedades autoinmunes son mujeres.
Algunas de estas condiciones muestran un marcado subdiagnóstico. En Latinoamérica, el 12% de las mujeres vive con migraña y el 65% no recibe un diagnóstico y tratamiento adecuados. En el caso de las enfermedades autoinmunes, el 80% de las personas afectadas son mujeres, muchas veces con síntomas que se confunden con otros padecimientos.



