Fanáticos versus aficionados: análisis del fandom en Perú
Tras la llegada de la boy band surcoreana de k-pop, BTS, las vistas de contenido en Youtube sobre el grupo se dispararon en el Perú. Esto dio paso a una nueva investigación de Publicis Groupe Perú sobre los aficionados, fanáticos y comunidades de fanáticos en el país.
A partir de la llegada de BTS —la banda de k-pop surcoreana— al país, la comunidad fanática del grupo se activó en el Perú y alcanzó el segundo puesto en búsquedas globales (más de seis millones de vistas en Youtube). Este acontecimiento devino en la pregunta que se hace el estudio de Publicis Groupe Perú: ¿el peruano es realmente un fan apasionado o sólo un aficionado de ocasión?
En principio, diferencia dos tipos de perfiles, los aficionados —quienes disfrutan de algo, pero no son seguidores activos, tienen un vínculo más ligero y ocasional ello— y los fanáticos —que generan un vínculo de pertenencia con determinada comunidad—. Al momento del estudio, el 30% de los encuestados afirmó sentir afición por un deporte, artista, videojuego, etc. Como información complementaria de ello, el 64% de los peruanos afirma que su fanatismo define quiénes son. A su vez, el 65% de los peruanos afirma sentirse más cómodo mostrando su verdadera esencia dentro de su círculo cercano, especialmente cuando comparte intereses comunes.
Desde la perspectiva de la industria, este fenómeno también redefine la relación entre marcas y audiencias. “Hoy vemos un cambio claro en la forma en que las personas se relacionan con las marcas y el contenido. Ya no basta con captar atención, ahora es clave generar pertenencia. Los fandoms evidencian que las conexiones más valiosas se construyen desde lo emocional y lo cultural”, explicó Erik Castillo, CEO de Publicis Groupe Perú.
Las comunidades de fanáticos se observan en múltiples ámbitos. El estudio de Publicis Group destacó seis como los más relevantes para el país: fútbol (que lidera la categoría), anime, k-pop, Harry Potter, Marvel y gaming. En el caso del fútbol, el 86% de los peruanos afirma que lo hace sentir parte de algo más grande, mientras que, en el caso del anime, el 26% de los peruanos encuentra un espacio personal en él. Otras comunidades como el k-pop, Marvel o el gaming generan lugares de interacciones tanto en espacios digitales como presenciales, que varían desde ferias temáticas, festivales y competencias virtuales.
Para los especialistas, este comportamiento confirma que el fanatismo ha evolucionado hacia una forma de participación cultural activa. “El fanatismo ha dejado de ser sólo una afinidad para convertirse en una forma de identidad. Las comunidades hoy no sólo consumen, también crean, participan y moldean la conversación cultural, lo que representa una oportunidad enorme para las marcas que logren entender sus códigos”, señaló Sebastián Anaya, head of business intelligence de la marca. En este contexto, el estudio concluye que comprender a los fandoms se vuelve fundamental para conectar con audiencias que buscan pertenecer y expresarse dentro de una cultura compartida.
Abajo, el estudio completo.




