Martín Watson: “La comunicación es una combinación de arte y ciencia”
Martín Watson, head of al beverages Latam & hydration international de PepsiCo, habla con Marketers by Adlatina sobre la campaña de Gatorade de cara al Mundial 2026. Sin embargo, a pesar de estar enmarcada en el contexto futbolístico, el marketer explica que va más allá de la competencia, hacia un insight universal.
En 2025, Gatorade volvió a traer la transpiración de colores y su eslogan utilizado en la década del noventa. ¿Cómo se adaptó esta “vuelta a la raíces” a Latinoamérica? ¿Tuvo el mismo éxito que a nivel global?
En 2025 volvimos a unificar la marca a nivel global. Hicimos un trabajo conjunto para posicionar a la marca como una sola en todo el mundo y que no existan una marca para internacional y otra para Estados Unidos. Esta tangibilización unificada en la comunicación también trajo cosas que nosotros llamamos DBAs de la marca, son distinct brand asset. Entre ellos, el logo, el rayo del icono de Gatorade y, claro, el color sweat (sudor de colores).
Siendo una marca especializada en la hidratación de alto rendimiento, ¿cómo consigue llegar a un consumidor que no es deportista, a quien sólo busca algo que tomar?
Lo primero que intentamos lograr es ser didácticos al momento de explicar que el cuerpo pierde mucho más que sólo agua cuando transpira. Pierde electrolitos y carbohidratos. Intentamos esclarecer que la fórmula de Gatorade contiene la cantidad justa de minerales que el cuerpo necesita para recuperarse y mantener la energía alta al hacer deporte. Eso que suena ciencia absoluta es bastante más sencillo y procuramos bajarlo lo más didácticamente posible. En Latinoamérica, hay muchas personas que consumen sólo agua para hidratarse u otras bebidas que hasta llegan a tener alcohol —lo que deshidrata aún más—. Todavía hay muchísimo por hacer en este campo en cuanto a nutrición y rendimiento.
Por ello, lo que intentamos hacer es explicar la ciencia a través de nuestras estrellas o voceros. Además de las campañas, también hacemos congresos de ciencia. Nos enfocamos en la comunicación que concientiza y educa sobre los beneficios de la buena hidratación. Ese es el espíritu de Gatorade. Para reforzar nuestra pata científica, contamos con nuestro centro de investigaciones propio, el Gatorade Sport and Science Institute, que es básicamente una entidad que creó la marca para profundizar en las ciencias de hidratación. Toda la información que usamos está respaldada por esta institución que ya tiene treinta años y es una especie de universidad.
Gatorade hizo un movimiento interesante al hablar de fútbol del Mundial sin hablar del Mundial, sino más bien del rendimiento de los jugadores. ¿Cómo piensa que resuena en un público fanático este tipo de campaña? ¿Es más o menos visible?
En Latinoamérica el fútbol es el deporte número uno en cuanto a participación y práctica deportiva tanto en los mercados como en el fandom que tiene atrás. En ese sentido, no es algo nuevo para nosotros hablar de fútbol. Históricamente hemos participado de la categoría. Durante el año pasado hemos tenido varias campañas como, por ejemplo, una campaña hablaba a aquellos que no somos jugadores profesionales de fútbol y lo hicimos utilizando nuestro property que es la Champion’s League. Esta vez, quisimos que participen todas nuestras estrellas globales.
Todo el mundo está hablando de fútbol y creíamos que traer un punto de vista diferente podía aportar a la conversación. Es decir, no hablamos desde la pasión, sino más bien desde el deportista. El deportista, no importa cuál sea el evento, suda para lograr su objetivo. Ese es el motivo de esta campaña: no existen atajos en el deporte, si no transpirás no hay progreso, sino entrenás no vas progresar en la disciplina.
Empezó a trabajar en la empresa en Argentina y, con el tiempo, se mudó a México para asumir su cargo actual, ¿qué diferencias encuentra entre uno y otro mercado en cuanto a creatividad?
La realidad es que, si bien existen diferencias culturales —como el humor o el tono de la comunicación—, cuando hay un insight potente, esa idea funciona en todo el mundo. Después puede ejecutarse y adaptarse a distintos mercados. Pero lo verdaderamente importante es contar con una verdad universal con la que la gente se sienta interpelada y que toque una fibra sensible de las personas independientemente del país en el que esté.
Sí, claramente puede haber algunas diferencias. En Argentina somos un poquito un poquito más directos, más explícitos. En otros mercados no es tan así. Pero las campañas o iniciativas que fueron relevantes en serio parten de un insight del consumidor que funcionó en todos lados. Ese es el mindset que tratamos de bajar a todos los equipos.
En ese sentido, también trabajamos apalancados en la ciencia. No es sólo tener estómago o sensibilidad, sino también estudiar durante mucho tiempo al consumidor. Es una combinación de arte y ciencia que tratamos de ecualizar.
De hecho, la última campaña es global y lo único que se adaptó fueron los subtítulos a cada idioma
Esa campaña ya tuvo más de quinientas millones de visualizaciones y un 97% de sentiment positivo, con lo cual es una locura. Y eso habla de que el insight detrás de la campaña —que no existen atajos en el deporte y que para progresar hay que sudar— es universal. Funciona, independientemente de la disciplina que sea. Lo hicimos con fútbol, pero también funciona para básquet o tenis o incluso para quien va al gimnasio para verse bien.




