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Jueves 10 de septiembre de 2015 | UNA CUESTIÓN EFERVESCENTE

Los marketers buscan soluciones para el ad-blocking, pero cuidadosamente

(Advertising Age) – La ANA afirma que es una situación delicada que requiere un estudio muy cuidadoso.

Los mayores anunciantes de Estados Unidos están buscando soluciones, de tipo técnico o de otro origen, para combatir una nueva amenaza a Internet: el movimiento creciente de bloqueo de sus avisos.

Dan Jaffe, el principal lobbista de la Association of National Advertisers (ANA), dijo que se trata de una situación delicada que reclama una solución cuidadosamente pensada.

Hasta ahora, los editores han sido los que mostraron más preocupación por la aparición de estas herramientas que limpian de avisos sus sitios, pero entre los marketers “la preocupación está creciendo”, dijo Jaffe.

El hombre de la ANA dijo que los anunciantes están pensando en la forma de resistir contra el software de bloqueo con una tecnología rival que “bloquea a los bloqueadores y los elude”. Algunas compañías de medios ya han probado eso: la CSB ha impedido a los blockers la eliminación de avisos cuando se emiten en streaming los episodios de sus programas.

“No queremos que se enojen los consumidores”, advirtió Jaffe. “Todo el mundo necesita moverse con cuidado”.

Para Jaffe, el disgusto por la publicidad no es la razón por la cual la gente, especialmente los millennials, está instalando los ad-blockers en sus aparatos.

Algunos factores que están impulsando esas instalaciones son las largas páginas iniciales de carga y preocupaciones en torno a la privacidad. Esos aspectos pueden ser tratados, dijo.

Los anunciantes citan un estudio realizado por Pagefair, una compañía que auxilia a los editores a vencer a los bloqueadores, que dice que se han perdido casi 22.000 millones de dólares debido a la tecnología anti-avisos.

Jaffe afirma que el movimiento pro bloqueo tiene el potencial de “amenazar la viabilidad económica de los medios”, y empujar más y más contenidos detrás de las firewalls. El mundo, dice, podría dividirse entre los que tienen información y los que no la tienen; estos últimos serían los que no pueden o no desean pagar sea por la información como por el entretenimiento, que actualmente es gratis gracias a la publicidad, afirmó.

“Potencialmente, esto podría cambiar a toda la estructura económica de Internet”, finalizó.