Natalia González Amato: “Las marcas no son lo que dicen sino lo que hacen”
Natalia González Amato cuenta con una experiencia de más de catorce años en el marketing y la industria. Vivió en cuatro países diferentes, lo que le permitió desarrollar las aptitudes necesarias para crear estrategias de negocio integrales e iniciativas disruptivas, además de ejecutar campañas que posicionaron programas, productos y servicios. En 2019 fue distinguida como Women to Watch Argentina, galardón otorgado por Ad Age y Adlatina.
En esta ocasión, conversó con Marketers by Adlatina sobre la situación actual del país ─Argentina─, cuáles son las estrategias que deberían incorporar las marcas en este contexto pandémico, cuáles son los riesgos de volcarse a lo digital y las nuevas relaciones que fueron forjando las marcas con el gobierno.
─En este contexto social, ¿cómo logran las marcas acercarse a la gente? ¿Cuál es su objetivo?
─La mayoría de las marcas que hoy están activas y cerca de sus consumidores tuvieron una reacción súper ágil y entendieron que era necesario plantear una nueva ecuación de valor marcario. Hay una revalorización en esta búsqueda que necesariamente incluye protección, cercanía y entendimiento de las necesidades económicas. El foco que hoy deberían tener las marcas es poder mantener, profundizar y hacer constante la nueva experiencia de usuario con los nuevos parámetros normales, y sobre todo simplificar y ayudar en lo cotidiano. Conectar con los usuarios desde lo esencial sin rebusques, mensajes complicados o poco claros.
─¿Se puede lograr una buena conexión con los clientes a través de canales digitales?
─Definitivamente sí. Hoy se achicó considerablemente la brecha digital y se desafiaron muchos límites que antes eran impensados y no existían en ninguna proyección de ninguna marca o negocio. Hoy hay un escenario amplio para poder seguir evolucionando y entender que los canales de ventas digitales no solo ayudan a la automatización y expansión de una marca o servicio, sino también a la calidad y cantidad de data que definitivamente ayuda a la toma de decisiones estratégicas.
─¿Cuáles son las consecuencias de que las marcas se vuelquen a lo digital como principal canal para llegar a los consumidores?
─Hay estímulos sensoriales que seguirán vigentes y otros seguramente se van a rediseñar. Esto dependerá de cual sea el producto y cómo se genere la experiencia de contacto en cada uno de los puntos. Los canales, plataformas y la comunicación digital es una opción más en la estrategia y es parte de un todo que se complementa para potenciar, y no necesariamente se canibaliza.
─Considerando al país como marca, ¿cómo cree que se van a recuperar los países de Latinoamérica? ¿Cambiará su relación con el gobierno?
─La percepción de los atributos y la reputación de los países como marcas definitivamente sufrieron y sufrirán consecuencias post-Covid19. Hoy está muy presente la idea de “nos cuidamos entre todos”, y las marcas seguramente van a estar trabajando articuladamente con los gobiernos y las autoridades para garantizar la implementación y el funcionamiento de los nuevos protocolos que generen una mayor seguridad e integridad física. Estas nuevas políticas tendrán como foco poder reconstruir la confianza no solo de sus ciudadanos, sino de los consumidores a través de una comunicación efectiva para lograr una recuperación en el menor tiempo posible.
─¿Cómo cree que está cambiando el marketing debido a la pandemia? ¿Qué estrategias se podría adoptar para lo que se viene?
─Quizás pronto veamos a las marcas con un corazón más abierto: más flexibles, dinámicas y con mayor grado de conciencia. Algo así como un “management personal aplicado a las marcas”: cómo piensa, actúa y siente realmente una marca. Admitir cuán conscientes somos de que esta pandemia es realmente un cambio y de que es necesaria una mirada que cambie radicalmente la manera de conectarnos y comunicarnos. Plantearse el interrogante de continuar haciendo negocios como hasta ahora o generar un cambio de juego. Quizás las marcas puedan enfocarse en un contenido basado más en “story doing” en lugar de contenido de “story telling”, y demostrar que las marcas, así como las personas, no son lo que dicen que hacen, sino lo que demuestran que hacen.




