Para la CMO de Nielsen, la data es una fuerza positiva para el marketer
Jamie Moldafsky, ex alumna del MBA de Wharton y oradora principal en la 2021 Annual Analytics Conference que el Wharton School ―dependiente de la Universidad de Pensilvania, Estados Unidos― realiza durante esta semana, reflexionó sobre “los datos y el análisis como fuente de verdad y fuerza para el bien”.
Moldafsky, además, es la nueva directora de marketing y comunicaciones de Nielsen desde noviembre de 2020, cuando fuera contratada por el CEO David Kenny como parte de la “actualización” del equipo de liderazgo de la empresa.
“La razón por la que vine a Nielsen y lo que me entusiasmó fue que la empresa se basa en datos y análisis y está en una posición muy poderosa, si así lo desea, para asegurarse de que la información que produce se utilice para hacer el bien ―aseguró la directora de marketing y comunicaciones en su presentación―. Los datos que publicamos tienen un impacto en la sociedad: tenemos una lente que trata de asegurarnos que nuestro enfoque sea inclusivo y representativo, que tengamos integridad”.
Y ese es el punto en que la argumentación de la CMO se une con lo que propone el título de esta nota: “Los clientes nos eligen porque confían en nuestros datos y quieren esa fuente de verdad ―explicó―. Por eso ponemos nuestros datos a disposición de todos y queremos que todos tengan el mismo acceso, no sólo las personas que pueden pagar por ellos. El análisis de inclusión es el comienzo de algo muy poderoso para nosotros. Por ejemplo, ¿cómo se ven retratadas las mujeres de color en programas que tienen crimen y violencia? Es importante que conozcamos los datos de lo que las personas ven y cómo se sienten al respecto”.
La directora de marketing y comunicaciones explicó que se encuentran trabajando por impulsar un mejor futuro mediático a través de Nielsen.
Datos, análisis y conocimientos: un hilo conductor
Sobre esta base de exposición, Moldafsky argumentó uno de los momentos de su charla, desarrollado sobre dos grandes patrones: por un lado, los diferentes roles que la información adopta en un proceso; por otro, la actitud que debería adoptarse ante esos roles.
En el primer caso mencionó casos como el marketing directo y digital impulsado por los datos (data-driven), los análisis de negocios y de la competencia, el manejo de crisis, la innovación a partir del espacio en blanco, la conducción general y la segmentación de marca y de clientes sobre la base del gerenciamiento de las relaciones. Ante todas esas opciones, las actitudes pueden ―y deberían― intentar partir de formularse las preguntas correctas, dejar que la información hable, enfocarse en el clásico “¿y entonces qué?” y, finalmente, buscar la verdad.


