Adrián Farina: “Para un marketer, lo más inspirador que existe es Cannes”
—¿Ya había ido otras veces a Cannes Lions? ¿Cuántas veces y cuándo?
—Sí, en 2012 y en 2015, pero sólo como participante.
—Probablemente antes no haya ido como jurado. ¿Cuál fue la gran diferencia de este año en ese sentido?
—Ir como jurado le agregó una dimensión nueva a la experiencia Cannes, ya que tuve la oportunidad de evaluar docenas de casos de todo el mundo en los que la creatividad ha generado resultados comprobables al negocio. Es una categoría que particularmente me interesa mucho, porque justamente celebra aquello que siempre es cuestionado en esta industria: si cuando la creatividad es buena, además de ganar premios, logra aumentar ventas y utilidades. El jurado de esta categoría tenía representación internacional y un buen balance entre agencia y cliente, y el nivel fue realmente muy bueno. Las discusiones acerca de los méritos de cada caso fueron muy profundas y de gran calidad. Siento que me fui con muchos buenos aprendizajes a partir de los casos en sí, y de las distintas formas de verlos y analizarlos.
—¿Percibió algún crecimiento, entre sus anteriores idas y la de este año, en el protagonismo o la importancia de los marketers en el Festival?
—Creo que los marketers ya estamos instalados como una fuerza fundamental en el Festival, y mi percepción es que su protagonismo se va consolidando cada año. Esto se puede ver en la agenda de contenido, en la que tanto la cantidad de presentaciones dadas por clientes como el nivel de los presentadores ha sido destacable.
—¿Qué se lleva, de Cannes Lions 2016, como aprendizaje personal para su día a día como marketer, y qué va a transmitirle a su equipo de marketing de Visa sobre ese aprendizaje?
—Me llevo la confirmación de que estamos en un momento sensacional para el marketing, en el que se pueden hacer cosas cada vez más interesantes, y al mismo tiempo que estamos todos tratando de navegar en este nuevo contexto y aprendiendo al mismo tiempo. Y que para poder aprovechar al máximo las oportunidades que los nuevos medios y la tecnología ofrecen es imprescindible tener un alto grado de curiosidad y ganas de experimentar. Porque las soluciones para este nuevo mundo del marketing no van a venir de aplicar las mismas recetas de siempre.
—¿Qué le diría a un marketer que nunca fue al Festival de Cannes y que está empezando a plantearse la posibilidad de ir en 2017?
—Le diría que ojalá lo haga, pero que si lo va a hacer, que lo haga bien. Cannes es, a mi juicio, la experiencia más insipiradora que un marketer pueda tener. Pero para aprocharlo al máximo, hay que ir con una idea muy clara de a qué se va y a qué no se va. Para que valga la pena el costo y el tiempo que requiere ir a Cannes, hay que aprovechar al máximo el contenido que hay en las conferencias, y eso requiere mucha planificación y ser muy selectivo a la hora de elegir a qué charla ir (tip: las que tienen largas filas para entrar no siempre suelen ser las mejores; vale la pena explorar aquellas más chicas, más periféricas). Hay que estar dispuesto a pasar muchas horas escuchando presentaciones, y conversando con gente de la industria a la que en el día a día uno quizás no tenga acceso. Hay que ver cada momento como una posibilidad de aprendizaje e inspiración. Y, sobre todo, resistir la tentación de pasar el tiempo simplemente con la misma gente, los mismos partners, y los mismos medios con los que uno se relaciona en el día a día en su ciudad de origen.




